El juicio comenzó. El litigio legal fue arduo. La muerte no estaba en el contrato. Era cierto que de no hacer lo correcto nos quemaríamos hasta consumirnos y que al actuar de manera contraria ganaríamos la frescura del agua por la eternidad, pero la muerte no estaba en el contrato, era un precio demasiado alto a cambio de nuestros pobres intentos por vivir. Aun así, después de los tiempos en los que la inevitable muerte se ajusticiaba a los inocentes habitantes de la tierra, y después de haber denegado durante siglos la apelación a dicha cláusula, Él se atrevió a revivir a Lázaro. ¿Acaso eso no era favoritismo? ¿Acaso eso no era romper el acuerdo milenario? ¿No ameritaba esto que aquel depositario de la justicia fuese el que terminara consumido en las llamas?

A lo cual él argumentó:

—No, no es verdad que yo haya roto el contrato. Estoy bajo juramento. La carne no es eterna. La verdad es que tarde o temprano Lázaro volverá a morir y el tiempo de los hombres sólo es un breve parpadeo en el calendario del cosmos.

-Javier Trejo

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3 thoughts on “VIDA A LOS MUERTOS – CUENTO

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