ALGO QUE ESCRIBÍ DORMIDO – POEMA

Me resta algo que hacer. Me resta algo para resolver. Me hace falta solamente distinguir. En qué lado del mundo estoy si todo lo que amo está prohibido. En qué lugar de la tierra hay espacio para mi tumba. En qué sitio, para tanto desperdicio. El verdadero motivo del hombre, para hacer lo que sea, es la venganza por el amor perdido. Y ahora, es el momento de comprobarlo. Ya deja de ocultarte en las sombras. Hay tres cerditos, uno cada vez más pequeño que los demás. Y la princiesa puede pasear sin consecuencia. Todas las brujas son zorras, todas. Y no tengo idea de cuándo llegará el final. Pero estoy seguro de que ese momento lo cambiará todo. Ya deja de andar de curioso disecando gatos.

-Javier Trejo

EN LA LUZ DE SUS OJOS de Javier Trejo – RESEÑA – JOSUÉ ISAAC MUÑOZ

Hay algunos que piensan que la literatura es un escape de la realidad, un oasis al cual recurrir en los momentos de pesadumbre. Sin embargo, la literatura es mucho más que eso. La literatura no surgió para huir de la existencia, sino para comprenderla.

Javier Trejo en su libro “En la luz de sus ojos” 2015 ediciones Romel, nos muestra que la literatura no se aparta de la realidad sino que la asume y juega con ella. Trejo toma temas cotidianos como los rompimientos amorosos, una cena navideña e incluso la historia del origen de nuestros padres, y lo vuelve literatura. Asume la responsabilidad de que literatura y vida están vinculados, y que escribir es un acto arraigado a la existencia humana.

Con un estilo ligero y ameno, Trejo nos narra cinco historias donde se entrelaza el desamor, la traición, la esperanza y la venganza. Narraciones que nos hablan del monstruo que habita dentro de nosotros y entre nosotros; de lo relativo del tiempo y la memoria; de la narración dentro de la narración y la espera ansiada; de los celos, la venganza y el amor no correspondido; de los giros que da la vida y lo cerca que estamos de encontrar la felicidad.

En el primer relato hallamos la historia de un hombre que nos narra cómo fue caer del idilio y encontrar que nuestra vida está llena de ficciones en las que no sabemos quién es el monstruo del cuento. Una ingeniosa y mordaz inversión del Dr. Jekyll and Hyde, ¿Quién es el monstruo de la historia? ¿Cómo lo identificamos? Se puede entrever que el relato marca que nuestra vida se divide en dos: la persona que mostramos a los demás y lo que somos. No queremos vernos, olvidamos nuestro ser, lo resguardamos bajo mentiras que nos decimos a nosotros y a los demás. Olvidamos quiénes somos, no nos gusta hablar de ello. Asunto que el protagonista invierte pues sufre de una revelación al ver que lo que amaba no era tan bello. El relato nos cuenta la situación espiritual y corporal del protagonista, donde se ve que ya ha aceptado su condición y da cuenta que él no es el monstruo de la historia.

En el segundo relato encontramos que el tiempo y la memoria juegan un papel fundamental para la historia. Ambos elementos definen la vida de una joven enamorada e ilusionada. Ilusión que la hace retroceder en sus pasos hasta encontrarse con el suceso en que la esperanza deviene ilusión y se vuelve un paliativo para evitar la realidad. Ese deseo de no querer desvanecer las ensoñaciones pues es lo que nos hace continuar viviendo.

En el tercer relato vemos la figura del hombre que busca su lugar dentro de la familia, el retorno al hogar y a las raíces. Relato que nos muestra que la literatura oral, como en tiempos homéricos, contiene un aspecto mágico, de ritual, en el cual la gente rodea al poeta y lo escucha atentamente como si fuera a develar una gran verdad. El hombre para participar y ganarse su lugar en la comunidad debe contar un cuento que sea de su pura imaginación porque sus sobrinos ya conocen todos los cuentos que ha leído el protagonista. Pero también se observa cómo funciona la narrativa dentro de la narrativa tal como lo hizo Shakespeare y mostró en su Hamlet al teatro dentro del teatro. Lo importante no es el cuento que se contará dentro de la historia, sino todo lo que sucede alrededor del personaje y los motivos que lo llevan a contar el cuento.

En el cuarto relato nos encontramos con un México actual. Aunque las cinco historias transcurren en México, en éste y el quinto relato es donde se hace más obvio el lugar de la narración. Un México violento, crudo, desganado y reprimido. Relato que contiene un remolino de pasiones y deseos irrealizables: la frustración. Vemos en este relato una mujer que desea ser libre, pero para serlo debe dejar su situación de fémina: no es débil, no es un objeto, no es un premio. Ella sabe que es imposible que las cosas fueran de otro modo, está consciente de lo imposible de su amor. Dice ella que gusta de coleccionar hábitos y recursos, dentro de esos recuerdos hay una que no la deja libre. Da cuenta de lo difícil que olvidar, pero es consciente de que los fantasmas de la memoria sólo son un obstáculo para su libertad.

En el último relato encontramos una historia que va de la guerra cristera a los comienzos del México moderno y urbano. El relato se desarrolla en los paisajes de Oaxaca, Puebla y la ciudad de México. Relato que narra la historia de María Luisa: mujer-niña que nos recuerda que el país tiene grabado machismo en toda su historia. La historia está inspirada por la vida misma de la bisabuela del autor. Es una historia cruda y sin mezcla de ideología: su fin es narrar un fragmento de vida y mostrarla tal cual es o era. Por lo que muestra una María Luisa como mujer sin voz ni voluntad; incluso en el relato se ve que olvida su nombre, incluso también se ve reflejada en las muñecas de trapo: ser mujer después de la revolución era, casi, ser nada. Bella niña que ya es una adolescente tiene que lidiar con la sociedad, su familia y con ella misma para encontrarse. La historia aunque muestre una mujer sometida, también muestra una voluntad y un deseo de vivir superior a la de cualquiera. Nunca se rindió y nunca dejó que las circunstancias la hicieran menos. Ella salió adelante y nos narra su historia como un recuerdo de tiempos difíciles pero no imposibles de superar. Trejo finaliza su libro con este relato para mostrar la vida y literatura van de la mano. Así como su bisabuela era hilandera, Trejo hila historias. Él lleva una responsabilidad en sus relatos al dar voces a aquellos que nos acompañaron alguna vez, y dar lugar a nuevos modos de comprender la realidad.

En la luz de sus ojos encontramos cinco relatos que nos altera la existencia porque su material es la vida misma. Son relatos vivos que muestran diferentes etapas y sociedades de la cultura mexicana. Es un tesoro lleno de tradición y originalidad, que después de muchos años seguirá siendo vigente e interesante de leer.

-Josué Isaac Muñoz

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Fotos de la presentación del libro “En la luz de sus ojos” de Javier Trejo En la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería 2017.

 

EL PROBLEMA DE LO INÉDITO

Justo hoy, que tengo toda la intención de escribir un poco se atora el WordPress, en fin. Hay algo de lo que quería escribir desde hace algún tiempo, se trata del problema de los escritos inéditos. Verán, no es que haya dejado de escribir y que por eso solamente de vez en cuando publique textos en el blog. Lo que ocurre es que existe el problema de los textos inéditos. Seguramente a muchos de ustedes les ha pasado, que para participar en un concurso, en una beca o para dictaminación tienen el requicito de mantener sus textos inéditos. Y de mantener un escrito inédito, pasas a mantener muchos más textos inéditos, ya no son sólo textos sueltos sino libros completos. Porque así es el metabolismo de las publicaciones de todos tipos, digitales, impresas, de todo tipo. Siempre existe esta prohibición que se convierte en una barrera. Lo terrible es que muchos nunca la cruzan porque opinan que vale más publicar a través de un medio oficial que ser leído por el público general. A mi manera de ver, esto significa que desdeñan al lector. Mi solución al problema suele ser, para cada sitio escribir algo especial. Lo único difícil con esto, es que el trabajo se acumula.

Así que no es que haya dejado de escribir, no tengo idea de cuál es el promedio ni el ritmo de papel al que escribo, pero, tengo una lista con todas esas letras, escritos personales que se vuelven la idea para un relato, poemas para musas que capturan mis pensamientos y que terminan colgados en alguna página cultural de internet, ensayos académicos encerrados en cajones de teoría, y horas de vuelo en novelas que deben “mantenerse inéditas” hasta el día en que se impriman. Ciertamente, cargar con tantas palabras guardadas en un saco sobre el hombro resulta cansado. El secreto del viaje es ir aligerando la carga poco a poco. Siempre que se pueda.

Todo este asunto viene de la ley. No se vale plagiar, ni se vale repetir, , no se vale refritear, ni recalentar, ni rebobinar, y aunque no rebobines, ni recalientes, ni refritees ni repitas ni plagies no se vale no se vale no se vale. En esta época donde todos somos terroristas, plagiarios, acosadores, criminales, antes de haber cometido cualquiera de estas cosas, pagan justos por pecadores y nadie es justo porque el que fuera justo lanzaría la primera piedra y esto sería una muestra de arrogancia que también es culposa y digna de sopecha. El lobo es el lobo del hombre desde antes del lobo y desde antes del hombre. Y las carretas se mueven frente a los caballos. El otro lado de lo inédito es muy diferente, aunque no deja de ser cansado. El otro lado es la sorpresa. La sorpresa de revelar un trabajo esperado. Como esa manta que cubre las esculturas de marmol. Esta sí es digna de conservarse, y de esta no me quejo.

Sin duda escribir y amar escribir, es un oficio sin igual. Y volver realidad lo que en algún momento sólo era un sueño, es quizá, un paso hacia la vida fuera de un sueño más profundo. Tener un blog, en mitad del torbellino que es el mundo de los libros y de la expresión escrita, parece un faro lejos de la bahía en la que a pesar de la luz terminas naufragando. Pero pienso esto: “si tienes un don, no lo ocultes”. Y claro, todo en exceso es una patada en el trasero. Finalmente, las cosas se van ordenando si haces lo que debes hacer, este deber salvaje, claro, este que viene desde el interior y que es un ancla o una flecha que mantiene o marca el curso.

Si hay un camino para ser leído es el trabajo, y el ritmo de los libros es tan lento como las viejas cosechas de la madre naturaleza. Habrá que aceptar la prueba del tiempo. Y dar, siempre dar, segundos a cada cosa. A seguir trabajando, muchachos, para que esas páginas guardadas vean la luz. Que no se quede esa hojarasca en el cajón, que se convierta en pájaro de papel, y que vuele en la mente de cada lector. Y que sólo el trabajo de ir mostrando poco a poco les haga justicia. Mucho éxito con sus escritos, con sus concursos o dictámenes, escritores de la ley seca: prohibido desnudar las letras.

-Javier Trejo.