Diccionarios de los vientos – Cuento sobre el tráfico de personas

Un hombre busca a su hija. Conduce su bicicleta roja por las calles. Hace un mes que David no sabe nada de ella. Levanta la mirada y las golondrinas vuelan asustadas dejando caer sus plumas. Los techos de las casas son una ciudad para las aves. El más leve movimiento puede desatar la fuerza de sus alas. ¿Cómo sería vivir entre sus alas? Ese conocimiento pertenece a las plumas, solamente a ellas, a los sueños más ligeros.

La bicicleta cruza la ciudad atando listones rojos a su paso. “Ten fe”, se dice a sí mismo el padre en sus oraciones, “Ten esperanza”. Y Dios le tiende una caricia, un consuelo, con cada nuevo amanecer.

Busca tan fervientemente que encuentra una pista, una dirección, un nombre. Se trata de un fotógrafo. Su casa se halla refundida en un callejón repugnante. David decide, contra toda lógica, hacerle una visita nocturna.

Extraños vapores escapan por debajo de la puerta. Una jauría de gatos callejeros huye al avistar al visitante. La puerta abierta: invitación a la catástrofe. Entra al escondite. Encuentra una sala repleta de fotografías colgadas en los muros. Todas tienen rostros de niñas.

El visitante se llena de terror; encuentra lo que busca, aunque no está listo para un golpe tan duro. Es la foto de su hija Meli, sonriendo adorablemente. David rompe en llanto. Acaricia el cristal que protege la foto. Respira profundamente y se introduce en la habitación contigua. Al fondo, en la oscuridad, encuentra el secuestrador.

El Hechicero, en medio de un ritual bizarro, gesticula movimientos farsescos y espeta sonrisas falsas. Para a él, una coqueta niña posa enmarcada por escenografía floral. El secuestrador, cámara en mano, dispara haces de luz. Poco a poco la luz va borrando a la joven, dejando en su lugar una pelota de plumas que se arremolina hasta cobrar la forma de una golondrina.

El ave, antes de escapar volando por el hoyo de la ventana rota, canta desentonada como si hubiera sido defraudada. David lo entiende todo. Lo mismo habría pasado con su hija. Furioso, se arroja hacia el Hechicero llevando los puños por delante. Golpea violentamente. En respuesta, el secuestrador arroja a David contra una estantería, el impacto le hace perder el sentido.

David abre los ojos. Se encuentra atrapado.

—No te asustes yo te ayudaré a escapar.

Escucha la voz de su hija y piensa que proviene de su imaginación. David voltea hacia la ventana, ahí, en el espacio vacío del cristal roto, hay una golondrina.

—Papá… mi cuerpo se fue. Ahora soy esto que vez.

—¿Meli…?

Él siente una cruz en su pecho.

—Ya no soy lo que fui.

El ave se posa entre las manos del hombre. David la acaricia con el mismo amor con que lo había hecho el día en que su niña nació. Pero nada es igual. No se puede romper el hechizo, es como el tiempo que no remonta el paso; lo sabe porque ella se lo cuenta.

—Lo siento, no quería que esto pasara, me dejé engañar, ¿podrás perdonarme, papá?

David asiente. Los dos se acurrucan, duermen un poco y antes del amanecer planean la manera de escapar.

El Hechicero vuelve. Trae consigo unas tijeras con las que piensa cortar por la mitad al prisionero como a una hoja de papel. Pero David conoce la fuente del poder del Hechicero, no es más que un despreciable ladrón de sueños. Al tenerlo frente a él, se arroja sobre la cámara de fotos que cuelga del cuello como un talismán, pero es un fetiche: concentra el poder del Hechicero. Forcejean. Los envuelve el sonido azaroso de las alas de la golondrina que, formando círculos alrededor de ellos, intenta dar la ventaja a su padre a fuerza de insignificantes picoteos.

David consigue hacerse con la cámara de fotos. No duda en disparar al secuestrador en la pierna, con lo que, tras un rayo de luz, ésta queda borrada. La golondrina se quita del medio. Luego, viene un haz de luz tras otro, hasta que amanece y ya no queda más oscuridad.

David sale de ahí acompañado de su golondrina. El sabor y el color de la mañana los rodea. Más tarde, la bicicleta escarlata va dibujando listones rojos por las calles. Se detiene frente a unos postes eléctricos en cuyos cables galvanizados reposan multitud de golondrinas. Meli tiene que migrar pues se acerca el otoño, volverá en primavera.

—Estaré bien. He aprendido la felicidad de las aves. Papá, no te olvides de mí. Regresaré, para saciar la larga sed de ti que vendrá con los meses, ¿me extrañarás?

Él asiente en silencio. La golondrina vuela con sus amigas y cientos de plumas golpean el aire. —Vuela libre, mi amor —. David captura el espectáculo en su memoria y en su corazón.

El cristal de la inocencia se ha roto. Sus fragmentos son recuerdos dulces pero lejanos. Aún así el tiempo es nuestro. Los pájaros son afortunados, ellos abrazan el aire. Diccionario de los vientos: cada pluma es una letra, cada ave una palabra, cada estación una historia, y cada aleteo, música del azar.

-Javier Trejo

+ cuentos

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El cuento anterior tuvo por motivo inicial la fotografía Diccionario de los vientos,

de  José David Sáncez-Corral Fernández.

Diccionario de los vientos completo

EL BLOG DE UNA TERRÍCOLA

Desde hace mucho tiempo tengo la fortuna de conocer el espacio de una terrícola. Afortunadamente esta terrícola fue una de mis primeras lectoras, desde aquella legendaria época en que enero11 publicaba relatos originales y se acababa de mudar de blogger a wordpress.

A mi manera de ver, el espacio de una terrícola no ha sido valorado con justicia puesto que sus contenidos variados y su gran amor por la lectura convierten a su espacio en un lugar cuya lectura nutre. Aquí encontrarás textos breves, poesía, comentarios y noticias entre otras cosas. El blog ha estado activo desde el 2008, tiene material para sumergirse largo rato.

Da click sobre la imagen para visitar.

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FUEGO DE MEDIANOCHE – COMPARTO ESTE POEMA EN APOYO A AYOTZINAPA

No pude quearme quieto frente al asesinato de estudiantes ocurrido en México. Por esto, mi primera colaboración como parte del grupo Juntaversos es el escrito: Fuego de medianoche. Con este poema me sumo a la protesta mundial contra la matanza en Ayotzinapa, México.

Javier Trejo

Da click sobre la imagen para visitar el blog Juntaversos y leer el poema:

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REVISTA C2 PUBLICA AL MIRAR AQUELLAS FLORES – RELATO DE JAVIER TREJO

Saludos a toda la comunidad de enero11. Hoy tenemos una gran noticia. La revista de ciencia y cultura C2 ha publicado el relato Al mirar aquellas flores. Esta es mi primera publicación en revistas y estoy profundamente agradecido.

Bien, les doy una receña de este relato: Trata de una joven florista que vive en argentina y espera a que llegue la temporada para que una amiga suya cumpla la promesa de regalarle una extraña flor azul pero el tiempo le tiene deparada una sorpresa.

Gracias por leer, por compatir y por poner me gusta. Ustedes siempre han sido un gran impulso para seguir adelante. Un abrazo.

Para visitar Revista C2 y leer el relato da Click en la imagen.

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OSCURO TANGO AL CALOR DEL MUNDO – UN GRANDIOSO ESCRITO DE ULISES PANIAGUA

Sin lugar a dudas este es uno de los mejores escritos que le conosco a Ulises Paniagua. El texto tiene una musicalidad asombrosa, habría que escucharlo leerlo en vivo. Tema: El tango, por demás llamativo, lleno de sentido, música y pasión. Sobresaliente. Y al llegar a aquellas palabras: “Tanto tango escanciado… Tanto tango”. Bueno, lo recomiendo ampliamente. Otro buen contenido del blog Juntaversos.

Para ir al texto da click en la imagen.

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